Este Hyundai tiene buen aspecto, pero ni te imaginas lo que hay dentro

Con el último utilitario de la marca coreana ratonearás a tus anchas en la ciudad.

3,67 metros de longitud total. No parece mucho, pero Hyundai ha aumentado la distancia entre ejes del i10 y ahora hay espacio suficiente en las plazas traseras para que viajen tres personas. A ver, no es un gran monovolumen ni tiene la capacidad de maletero de un familiar, pero sí más espacio que la mayoría de sus rivales y una agilidad que te permitirá moverte por la ciudad casi como si fueras es un escúter.

Ese era el objetivo cuando empezaron a diseñarlo. Hyundai necesitaba un vehículo pequeño que fuera capaz de desenvolverse con soltura por las entonces atascadas ciudades europeas. Debía ser, además, accesible y asequible y, muy importante, que solventara la carencia de equipamiento de la generación anterior.

Y con estas premisas nació la tercera generación de este compacto de la marca coreana en el que una pantalla de 8″ –grande para lo que se estila en el segmento– domina el salpicadero. Tiene funciones típicas de los coches de mayor tamaño realmente útiles como la conexión con tu teléfono mediante Apple Car Play o Android Auto, pero otras, como el sistema de sonido, son las acordes a un coche que en España se vende a partir de 11.950 euros. Y lo hace con tres motores, dos tres cilindros de 1.0 litro de cilindrada con 67 y 100 CV, más un cuatro cilindros de 84 CV y 1.2 litros.

En las dos versiones menos potentes es posible acoplar un cambio automatizado. No es que sea un cambio automático al uso, sino un sistema en el que el embrague se acciona electrónicamente. Así, en su interior solo hay pedal de aceleración y freno, mientras que la palanca de cambios, en lugar de poder engranar las cinco o seis marchas habituales, verás la D (directa), R (marcha atrás) y N (punto neutro) de las cajas automáticas. En teoría, este tipo de cambio contribuye a reducir el consumo que en el caso del i10 es razonable en ciudad, el terreno natural de este coche, pero que no resulta competitivo en carretera.

Mirando a la competición

Los cambios automatizados provienen de la Fórmula 1 y, al igual que ocurre en competición, el i10 también adopta el accionamiento secuencial, algo a tener muy en cuenta en este coche porque la salida es brusca en primera y marcha atrás cuando está en modo completamente automático. Y, si lo que quieres es divertirte de lo lindo, apuesta por el cambio manual de toda la vida. No te arrepentirás.