¿Por qué deberías apostar por un híbrido enchufable? Ford Kuga PHEV

Son las estrellas de la temporada. Los coches híbridos se han erigido en el eslabón razonable entre los motores de combustión y los eléctricos puros. Lo hemos comprobado con el Ford Kuga de 225 caballos en versión PHEV

By Marta García
Lo primero que sorprende de este híbrido enchufable es su suavidad de marcha. Pero también, y casi más importante, es que no experimentarás la angustia que genera la limitada autonomía de los vehículos eléctricos puros.

Una de las grandes ventajas de los motores híbridos enchufables es que podrás seguir circulando a pesar de haber agotado la carga de las baterías de ion litio. También tiene a su favor que las emisiones se quedan en 26 gramos de CO2 por km recorrido, frente a los 130 del motor de gasolina 1.5 Ecoboost. La cifra puede no significar mucho, pero supone en muchos casos la diferencia entre poder acceder o no al centro de una ciudad. Ten en cuenta que en muchas zonas de Europa ya hay restricciones de los turismos con más emisiones a los centros.

Con el Ford Kuga sortearás las posibles restricciones porque podrás hacer 56 kilómetros en modo eléctrico, una distancia superior a la que la mayoría de los conductores recorre a diario. A partir de esta cifra, entra el motor de combustión. Con él serás capaz de continuar cientos de kilómetros más sin la angustia de depender de la autonomía de sus baterías.

Cargar el Ford Kuga PHEV no tiene ninguna complicación. A diferencia de otros vehículos, que requieren la instalación de un puerto de carga doméstico, en este caso basta un enchufe convencional. En apenas seis horas estará el coche listo para volver a circular en modo eléctrico con la ventaja de que el coste por cada 100 km recorrido es de apenas 1 euro en países como España.

El Kuga, con un consumo combinado de solo 1,4 a los 100 km/h, está construido sobre la plataforma del Focus y ahora mide 4,62 metros de longitud, que son 8,9 cm más que la versión anterior, y 1,88 de anchura, o sea, 4,4 más, aunque reduce su altura en dos centímetros para bajar el centro de gravedad y mejorar la aerodinámica. A simple vista, los cambios se observan en un frontal más llamativo, con una parrilla activa inteligente que deja pasar el aire en función de las necesidades aerodinámicas o de refrigeración y líneas más suavizadas.

En el interior, si no llega a tener la modularidad de los monovolúmenes, si tiene opciones prácticas como la posibilidad de deslizar los asientos de las plazas traseras en 15 cm hacia adelante o hacia atrás en función de si se desea más espacio para las piernas de los ocupantes o para el maletero.

En general, el Kuga es cómodo en todos los sentidos, con un sistema automático de aparcamiento muy logrado, buena habitabilidad y ergonomía, un sobresaliente equipo de sonido Bang Olufsen de diez altavoces, sistemas de seguridad que llegan a detener el coche en caso de inminente colisión y, en general, un interesante paquete de opciones.

Pero si quieres sacarle el máximo partido a este SUV con múltiples modos de conducción, no dejes de bajarte a tu móvil la aplicación FordPass. Te permitirá establecer un punto wifi en el interior del coche y conectar hasta 10 dispositivos. También, interactuar en remoto con tu concesionario, arrancar a distancia, programar la carga de la batería o calentar los asientos.

El Ford Kuga PHEV ST-Line X tiene un precio en España de 41.400 euros.