¿Fan de Volkswagen? El ID.3 es tan rompedor como lo fue el Golf de 1974

El último eléctrico de VW tiene a su favor el ser el primer vehículo del mundo con CO2 neutral

Marta García, presidenta del WWCOTY, junto al ID.3

Por Marta García

Quieren los responsables de Volkswagen que el ID.3 que acaban de empezar a comercializar sea un referente como en su día fue el VW Golf. Fácil no lo van a tener porque el Golf inauguró prácticamente el segmento de los compactos, mientras que el ID.3 tiene que competir en un mercado de modelos eléctricos que aunque aún no está maduro, sí presenta ya mucha oferta.

El ID.3 tiene a su favor el ser el primer vehículo del mundo de CO2 neutral. Eso quiere decir que, en teoría, todo el proceso de producción, comercialización y utilización es ecológicamente sostenible, siempre y cuando el usuario utilice energías renovables para cargar. Pero, ¿qué más? La autonomía, el gran caballo de batalla de los eléctricos, empieza a dejar de ser un problema o, cuando menos, un gran problema. Con el ID.3, oficialmente, ya es posible recorrer 549 kilómetros sin parar y, cuando es necesario recargar, invertir apenas 30 minutos para conseguir otros 320 km adicionales si se trata de la versión más potente.

Estas cifras, como ocurre cuando se habla de rangos de autonomía con gasolina y diésel, son orientativas y, casi siempre poco precisas. En realidad, todo depende de si una conduce a 90 o 120 km/h, de si utiliza mucho la calefacción, de si realiza el desplazamiento por carretera o por ciudad… etc.

Pero el ID.3 es algo más que un compacto con baterías. Es la avanzadilla de una serie que, encabezada por las siglas ID, ofrecerá modelos a pilas en todos los segmentos. De hecho, estrena la plataforma MEB concebida para sustentar coches eléctricos. Eso quiere decir que los ingenieros pueden elegir dónde quieren ubicar los diferentes elementos del coche desde el principio y no, como ocurre en otros casos, verse limitados por las restricciones de chasis creados para motores de combustión.  

La primera consecuencia de ello es que Volkswagen vuelve a la estructura que tanto éxito le proporcionó con el Beetle: motor trasero y tracción trasera y, en el caso del ID.3 además, baterías bajo el suelo del coche. ¿Qué se siente al conducir con esta configuración? A ver, las baterías pesan, pero eso le da aplomo y estabilidad gracias también a una suspensión eficaz que sujeta bien el coche en las curvas. Los consumos son razonables. Y por muy razonables se entiende una media oficial de 15,5 kWh cada 100 km. Eso quiere decir que, si eres cliente de la red exclusiva de cargadores We Charge de Volkswagen puedes llenar la batería a partir de 30 céntimos por KWh, sin que ello te impida hacerlo también, si quieres, en la red Ionity participada por las grandes marcas del automóvil. En la actualidad, la red We Charge de Volkswagen tiene 1.100 puntos de carga en España y 150.000 en toda Europa. El coste medio en estas tarifas es de 5 euros cada 100 km.

Es esta una de las principales diferencias respecto a los vehículos de combustión, pero no la única. El hecho de llevar las baterías bajo el suelo y, en este caso, el motor atrás se traducen en un capó muy breve y en un gran espacio interior dominado por un salpicadero futurista en el que destacan dos pantallas. En una de ellas, de 10″, se gestiona fundamentalmente el sistema de infoentretenimiento, la navegación, el teléfono, el audio, la climatización y los modos de conducción. En la otra, de 5’3″, la velocidad, los sistemas de asistencia y las indicaciones del navegador, entre otras funciones. Quizá una de las más útiles que incorpora el ID.3 es el sistema Car2X que conecta entre sí todos los coches que incorporen esta tecnología. Su misión es la de avisar de forma automática de las incidencias que pueda haber en la vía. En principio, tiene diez iconos ya predeterminados para indicar diferentes tipos de riesgos o incidencias en la calzada. Es en realidad, como una especie de Waze sofisticado, pero con la ventaja de que no requiere interacción humana y que se conecta también con las infraestructuras… cuando las infraestructuras tengan algo que comunicar, claro.

De momento, se vende en España con 204 CV y baterías de 58 y 77 kWh a partir de 36.145 euros. Más adelante llegará una versión de 45 kWh.