El Kia Sportage sorprende a los aficionados

La quinta generación del modelo es muy futurista

Marta García

¿Cada cuanto se lanza una nueva generación y con qué frecuencia se hacen los restiling o facelift? No hay un patrón fijo, pero las actualizaciones de diseño, o restiling, suelen acometerse a los tres o cuatro años de la vida del modelo, mientras que una generación sale cada siete u ocho años. Y cada vez que esto pasa, tanto si hablamos de restyling como de generaciones, tu coche, ese que te acabas de comprar hace un par de años, se queda viejo entre comillas. Pero así son las cosas del motor. También es cierto, cuando hablamos de generaciones, que suelen incorporar importantes mejoras que son necesarias en materia de eficiencia y seguridad. Es lo que le acaba de pasar al Kia Sportage, que ya ha mostrado cómo va a ser su quinta generación.

En WWCOTY ya hemos visto cómo será a grandes líneas este SUV medio. La marca tiene muchas expectativas puestas en él porque es un modelo muy importante para ellos. De hecho, casi tres de cada diez automóviles que se venden en España pertenecen a este segmento en el que también se encuentran modelos como el Hyundai Tucson, el Peugeot 3008 y el Seat Ateca. Son todos coches más pensados para el asfalto que para hacer el cabra por el monte. Pero es que en realidad un SUV es la urbanización del todoterreno. Y el nuevo Kia Sportage es fiel a esa filosofía aunque tiene algunas versiones con tracción integral y, sobre todo, un mando con el que puedes elegir el tipo de terreno por el que circulas para que adapte a él.

Pero las verdaderas novedades del Sportage no están tanto en esto como en que ha apostado por la hibridación en sus mecánicas. Por eso decimos que cada generación da un paso adelante. Y al Sportage le faltaba esta vis ecológica que ya tienen otros modelos como el Hyundai Tucson, un modelo que pertenece al mismo grupo automotriz. De hecho, el Tucson y el Sportage comparten plataforma, es decir, son competidores en el mercado. Por eso, resultaba extraño que el Tucson ya hubiera dado hace unos meses un paso adelante en el terreno de la hibridación y electrificación y Kia no.

Así que, sí, el Kia Sportage ya ofrece toda la escala de motores que cualquier aficionado al automóvil puede necesitar. Desde las mecánicas microhíbridas, que albergan un pequeño motorcito eléctrico que ayuda algo en las aceleraciones, hasta los híbridos enchufables, pasando por el híbrido puro, o full hybrid, que va combinando alternativamente el motor de combustión con otro eléctrico. Y la mayoría, combinados con un propulsor de gasolina o diésel.

Pero también ha cambiado exteriormente. El de ahora es más musculoso, con una zaga muy poderosa y una parrilla que puede recordar a la del Tucson, pero enmarcada por unas luces diurnas en forma de bumerang. Y es más grande. Atención, pues, a tu plaza de garaje porque su longitud es mayor que la del anterior Sportage. Ahora mide más de cuatro metros y medio de largo.

Es también muy llamativo que en el salpicadero hay una doble pantalla panorámica curva, que integra toda la información del cuadro de instrumentación y del sistema de infoentretenimiento. Es como dos pantallas de 12,3 unidas. El efecto es muy espectacular, muy parecido al de las televisiones curvadas de última generación porque te da mucha más sensación de profundidad y una visión muy espacial.

Tiene otras soluciones futuristas como pantallas que muestran en el salpicadero lo que el conductor vería por los espejos retrovisores y la posibilidad de actualizar el software sin ir al taller, a distancia.

De momento el coche solo se ha mostrado estáticamente. En cuanto lo probemos en el WWCOTY os contaremos cómo va.