El coche que te ayudará a vivir la nueva y extraña normalidad. Toyota Yaris

Mantén tu burbuja de seguridad y la distancia social en la ciudad

El Toyota Yaris híbrido estrena plataforma en su cuarta generación

By Marta García

Ver las calles con menos tráfico en cualquier ciudad española es algo que me conmueve. La visión de avenidas atascadas y anillos de circulación imposibles conformaba una imagen que parecía asociada de por vida en nuestras urbes. Pero llegó la pandemia y sus cifras, el confinamiento, la incertidumbre, el temor al contacto y la defensa de nuestra zona de seguridad personal. Ese 1,5 metros que nos separan de la enfermedad y del contagio, prácticamente los mismos centímetros que mide de ancho el nuevo Toyota Yaris. Este utilitario híbrido aborda su cuarta generación en un momento en el que el uso del vehículo privado en España ha aumentado hasta el 52% según una encuesta elaborada por la plataforma de movilidad ElParking.

¿Qué ofrece ahora el Yaris que no tengan los demás? Es difícil desmarcarse en un segmento tan competitivo como el de los coches urbanos, pero Toyota ha apostado por incorporar de serie equipamientos que son opcionales en sus rivales, como el sistema precolisión, el reconocimiento de señales con ajuste automático de la velocidad a la permitida en cada momento, el mantenimiento automático de la trayectoria incluso en curva… Pero lo que más les enorgullece a los responsables de Toyota es que en esta cuarta generación han hecho reformas de calado.

Una de las más importantes, además de contar con nueva plataforma, es que por fin han dejado atrás las baterías de níquel metal hidruro para apostar por las de ion litio. Los periodistas del motor ya llevábamos años llamando la atención sobre la obsolescencia de un sistema que Toyota se empeñaba en defender sin muchos argumentos; las baterías de níquel eran muy contaminantes, contaban con menos capacidad y tenían efecto memoria en las recargas. Ahora, la joint-venture que han firmado con Panasonic para apostar por el ion litio les permitirá competir, aunque un poco tarde, con sus rivales. ¿En qué se traduce esto para los conductores? En que estas nuevas baterías pueden almacenar más energía en menos espacio, alrededor de un 50% más. También, la pérdida de energía es menor, son menos agresivas para el medio ambiente e, importantísimo, pueden soportar cientos de ciclos de carga/descarga sin acusar el efecto memoria. Según José Manuel Méndez, general manager de Productos y Servicios al Cliente de Toyota España, ahora son capaces de entregar 37 kW de potencia al motor eléctrico durante 30 minutos, algo impensable en las versiones anteriores.

Esta mejora es particularmente importante en ciudad, donde los híbridos sacan un mayor partido a su tecnología. Aquí es donde estos coches sin enchufe que se recargan por sí mismos aprovechando la energía cinética, dan lo mejor de sí; se cargan con las frenadas, aceleraciones y deceleraciones y ofrecen un consumo en ciudad tan interesante que es frecuente ver que muchos de los taxis que circulan por nuestras ciudades son Toyota Prius. Fue este compacto, el Prius, el que por primera vez implementó un sistema de hibridación en España hace 23 años. Desde entonces, ha habido una crisis económica importante, la abdicación de un rey, la irrupción de una pandemia y el cambio de modelo de movilidad. Atrás quedaron los grandes vehículos, poco eficientes y desaprovechados, aquellos con los que se presumía y que atentaban continuamente contra el cambio climático. Los automóviles pequeños y ecológicos que garanticen la seguridad personal en estos tiempos de nueva normalidad han venido para quedarse.

El Yaris híbrido mide menos de cuatro metros (3,94 m), consume de 4,8 a 3,8 litros y apenas emite 85 g/CO2 frente a los 180 de la generación anterior. Y, cómo no, apuesta por los motores tricilíndricos derivados de la familia Dynamic Force que fueron desarrollados en su versión de cuatro cilindros y 2.0 litros para el Toyota Corolla y en su variante de 2.5 litros para el Camry. O sea, pensado todo para la ciudad.