Este BMW Serie 4 Coupé te hará renegar de los idolatrados SUV

¿Y si condujeras un cupé deportivo? ¿Si te dieras el gustazo de disfrutar de uno de esos coches que llama la atención?

Arriba, el nuevo BMW Serie 4 Coupé. Sobre estas líneas, Dingolfing, localidad bávara donde se fabrica el vehículo.

Dingolfing es un distrito de la Baja Baviera alemana, a unos 100 kilómetros al noreste de Munich. No es demasiado grande, apenas 44 kilómetros cuadrados, pero los suficientes para que se haya convertido en un lugar estratégico de la industria del automóvil alemana. Allí tiene BMW su mayor fábrica del mundo, una planta de la que viven la mayoría de los habitantes de esta localidad y donde se fabrica el nuevo Serie 4 Coupé.  

Los habitantes del pueblo ya están acostumbrados al revuelo que se levanta cada vez que la marca inicia la producción de un nuevo modelo. Pero en estos momentos de pandemias, virus y confinamientos, el alborozo es mayor porque BMW no solo ha iniciado la fabricación del Serie 4 Coupé, sino de cuatro modelos más, el Serie 5 Berlina, el M5, el Serie 5 Touring y el Serie 6 Gran Turismo. Todo un desafío. Más, teniendo en cuenta que en 2021 empezarán también a producir allí el i4 completamente eléctrico.

Este Serie 4 Coupé que ahora se comercializa es uno de los pocos vehículos que todavía transmite pasión como lo hizo en su día el 328. Era aquel un deportivo de los años 30 en el que los famosos riñones de la parrilla que tanto caracterizan a BMW eran extravagantemente alargados y con cinco grandes barras verticales longitudinales cada uno. Hoy, el nuevo Serie 4 Coupé ha vuelto a apostar por la desmesura diseñando unos riñones exagerados que BMW pretende convertir en la seña de identidad del modelo. A diferencia de aquellos, estos son activos y los paneles ocultos que integran se abren o cierran en función de las necesidades aerodinámicas o de refrigeración del coche en cada momento. La zaga te deja menos noqueada cuando la ves por primera vez. Su particularidad se centra en una doble salida de escape con un difusor central y el resto de los elementos dispuestos en horizontal.

Fabricar este cupe de 4678 mm de longitud no supone actualmente ningún problema para la sofisticada planta de Dingolfing, pero para llegar a este punto la factoría ha sufrido muchos años de transformaciones. Nació en 1883 bajo los auspicios de Hans Glas GmbH, un fabricante de maquinaria agrícola que tras la derrota de Alemania en la Segunda Guerra Mundial comenzó a producir escúteres. El primero de ellos entró en producción en 1951 y se denominó Goggo en homenaje a Gogg, el nieto del fundador de la marca. El público recibió con entusiasmo el producto y las cosas empezaron a ir tan bien para Hans Glas y su familia que ampliaron la línea de negocio con escúteres Goggo con sidecar. Solo un año después, en 1952, se empezó a producir el Goggomobil, uno de los vehículos más peculiares de la historia del automóvil y precursor de la democratización que un poco más adelante abanderó el Seat 600.

El objetivo del Serie 4 Coupé es diferente. Es sibarita y deportivo, con motores que van de los 184 a 258 CV en gasolina y 190 CV en diésel. Habrá también una versión M 440i Drive absolutamente adrenalínica configurado como un seis cilindros de 374 CV que llegará el año que viene. Incomprensiblemente, solo este último y el motor de gasóleo apuestan por la mecánica mildhybrid en la que un pequeño alternador eléctrico ayuda al motor de gasolina para reducir los consumos.

Novedades tiene muchas el Serie 4 Coupé, como el botón de arranque en la consola central, un salpicadero en forma de V hacia el conductor y un sinfín de tecnologías que probablemente ningún conductor llegue a utilizar jamás. Pero si hay una que es particularmente útil, además de todas las asistencias a la conducción habidas y por haber, es el reversing assistant, un sistema que permite al coche recorrer automáticamente marcha atrás los últimos 50 metros realizados… porque ya sabes que nunca hay que dar un paso atrás salvo que sea para coger impulso. Y ten por seguro que con este coche lo harás. Tanto, que te proporcionará tanta satisfacción al conducirlo que olvidarás incluso cómo es su parrilla.