Claves para aventureras pijas

El Land Rover Defender 90 recupera el espíritu del primer todoterreno de la marca .

El Land Rover Defender 90 llegará a primeros de 2021

Cuando una se compra un coche nuevo, la primera preocupación es que ni se arañe ni le pase nada. El caso del Land Rover Defender no es diferente. Lo malo es que este todoterreno pide guerra, y guerra de la buena, de la de irse al desierto a hacer dunas y explorar secretos. Ahora no está permitido. Lo que sí se puede es imaginar que lo hacemos, soñar con la libertad de aquellos exploradores que en 1948 atravesaban los Alpes a bordo del primer Land Rover de la historia. El de ahora, el Defender 90, el corto, el que se comercializará a partir de primeros de año desde 57.450 euros en España, trata de recuperar aquel espíritu. ¿Lo conseguirá? Ya se han desvelado los primeros detalles del lanzamiento, y entre ellos está que lleva mucha tecnología y más refinamientos… Demasiados para que una se atreva a meterse en aventuras. 

Dicen sus responsables que es un todoterreno del siglo XXI. Razón no les falta porque lleva pantallas táctites, revestimientos finos, techo panorámico… y en un guiño a los primeros todoterreno de la marca, ventanas alpinas. Están situadas en los laterales superiores de las plazas traseras y surgieron para que aquellos primeros exploradores pudieran ver el cielo y las montañas aunque viajaran en la segunda fila de asientos. Tiene también, como no podía ser menos, preocupación por el medio ambiente y eso se traduce en lo que la marca ha denominado «economía circular», que viene a ser algo así como que todo el proceso de producción es sostenible. Hibridación suave combinada con motores de combustión diésel y gasolina, y chasis realizado partiendo de latas de refresco recicladas son algunos de los ejemplos de esta preocupación verde que no está reñida con la fuerza que se le pide a un todoterreno de verdad. Siete toneladas en vertical es capaz de sostener y 3,5 de arrastrar, con un ángulo de entrada de 38º, de salida de 40º y ventral de 24,2º. Y todo, combinado con un sistema denominado Terrain Response que te permite seleccionar el tipo de firme sobre el que vas a circular –hierba/gravilla/nieve, barro-surcos y arena–… incluso sobre la Gran Vía de tu ciudad. En función de ello, ajustará el motor, la transmisión, los diferenciales y los sistemas del chasis para maximizar la maniobrabilidad y la tracción. O sea, el todoterreno duro y capaz que ha sido siempre, pero ahora en versión más pija.