Cariño, tengo un coche con chimenea

Que el confinamiento no te impida escuchar el bosque, ni las olas del mar, ni el crepitar de la leña. Con el Hyundai i20 oirás la naturaleza… aunque no puedas viajar.

M.G.

Cuando tuve mi primer coche, pasaba horas dentro de él aparcada, simplemente escuchando música y disfrutando de un espacio que era exclusivamente mío. No necesitaba recorrer kilómetros y kilómetros, que también. Me bastaba sentirme rodeada de aquel entorno protector y dejar volar mi imaginación. Hoy Hyundai permite una versión sofisticada de aquella ensoñación para que, aunque la pandemia y las restricciones te impidan conducir, puedas disfrutar de tu coche, incluso sin moverlo de su sitio. Solo selecciona en la pantalla de 12″ del salpicadero del nuevo i20 el sonido que más desees escuchar ­–el bosque, el mar, el crujir de la nieve al caminar…– y deja volar tu imaginación hasta donde desees que te lleve. Verás como no te quieres bajar del coche aunque ni siquiera hayas arrancado su motor.

El capricho automovilístico que ahora ofrece Hyundai no es nuevo. Renault ya lo introdujo en el Clio 4 de 2012, solo que en aquella ocasión, muy lejos aún de pandemias y confinamientos, las opciones a elegir se centraban en el que el motor sonara como una Harley, un coche de carreras, etc. Hoy, con el cambio climático amenazando el futuro, una mirada a la naturaleza, aunque sea virtual, se hace más necesaria que nunca. Pero Hyundai ha ido más allá del terreno de las ensoñaciones y ha apostado por un desarrollo tecnológico en el que un pequeño motor eléctrico de 48V ayuda al motor de combustión en determinadas circunstancias para ahorrar combustible. El resultado se traduce en un consumo de 6,2 litros de media a los 100 km en la versión de 1.0 litro y 100 caballos con cambio automático de doble embrague 7DCT, aunque la cifra oficial de la marca se queda en 5,3 litros. Si quieres, también está disponible con cambio manual.

La actualización del i20, pues, en estos momentos de convulsión pandémica y climática se hacía necesaria. Por eso es ahora más bajo, más ancho y más largo, porque necesitaba mejorar su eficiencia aerodinámica y alejarse la ineficacia energética de los tan de moda SUV con sus enormes masas haciendo frente al viento. Estas nuevas dimensiones, además, han ido acompañadas de algunos cambios estéticos en el exterior como los faros led, un capó con nervaduras marcadas, nuevas llantas y una parrilla rediseñada. En el interior, hay también modificaciones, pero la principal es que todo resulta más vanguardista. Adiós al volante de tres radios que deja paso a uno de cuatro mucho más deportivo. Bienvenido también un nuevo salpicadero y comodidades como las de la carga inalámbrica del teléfono y dos grandes pantallas de 12,5″, una que sustituye a los antiguos cuadros de instrumentación y la segunda para alojar todo el sistema de infoentretenimiento. Algunas de sus funciones, no muchas, pueden activarse desde la aplicación BlueLink para Android e Apple. Por ejemplo, abrir y cerrar las puertas en remoto o enviar una ruta determinada al navegador del coche para que le quede almacenada en los destinos. En teoría, BlueLink también permite activar el aire acondicionado y arrancar el motor, pero, al menos en la unidad que Hyundai me cedió para prueba, un 1.0 y 100 CV de gasolina, no fue posible.

Sí lo fue consultar a través de la opción Hyundai Live que aparece en la pantalla del salpicadero las plazas disponibles en los aparcamientos públicos más cercanos a nuestro destino y sus tarifas. También, los precios de las gasolineras cercanas y cómo llegar hasta la que más nos interese mediante el navegador. La ventaja, además, es que puedes recorrer esa distancia, o la que sea, respetando los límites de velocidad casi sin tener prestar atención al velocímetro porque el i20 incorpora control adaptativo inteligente. Funciona de manera que, mediante una serie de sensores, adecua su velocidad a la que indican las señales de la carretera. También es capaz de mantener la distancia con el coche precedente, de manera que si frena el coche que va delante de ti, también el tuyo lo hace. Otro de los guiños a los compradores preocupados por la seguridad es el sistema de mantenimiento de carril, que impide que te salgas involuntariamente de la carretera. Como en otros automóviles, hay que acostumbrarse a él porque a veces resulta algo intrusivo. Pero, vamos, esto no es exclusivo de Hyundai. Pasa en todas las marcas.

El Hyundai i20 está homologado para cinco personas. No te preocupe si la mayoría de las veces viajas sola porque al bajarte del vehículo una alerta te preguntará si te has dejado algo en los asientos traseros. ¡Utilísimo para despistadas!

Tras 1.300 km de prueba, mi puntuación de 1 a 10 es la siguiente:

Respuesta del motor

8

Estabilidad

9

Frenos

8

Consumo

7

Seguridad

8

Comodidad

9

Habitabilidad

8

Insonorización

7

Sistema infoentretenimiento

8