Averigua por qué este coche va a la gasolinera la mitad de veces que el tuyo

Dacia Duster GLP. Once argumentos que te cambiarán el chip

El Dacia Duster GLP tiene casi el doble de autonomía que la versión exclusivamente de gasolina.

Por Marta García

No son lujosos, no tienen el máximo equipamiento ni tampoco los motores más potentes del mercado, pero ahí están los Dacia, poco a poco conquistando el mercado. El último en llegar bajo esta marca ha sido el Duster GLP, un coche que se mueve con gas licuado de petróleo además de poderlo hacer con gasolina.

El Duster es un vehículo que nació en 2010 como todoterreno y que compartía plataforma y tecnología con el Nissan Terrano. Fue tal la demanda que suscitó, que rápidamente se colapsaron los canales de venta y la capacidad productiva. Hasta doce meses tuvieron que esperar algunos compradores europeos para poder disfrutar de una de estas unidades.

Hoy, recuperados los plazos de entrega, el Duster se ofrece actualizado con motores gasolina, diésel y, el GLP con tracción delantera que ahora se incorpora a la gama. En este último caso, con un motor de tres cilindros de 100 CV que se mueve indistintamente con un combustible u otro gracias a un kit de GLP de Landi Renzo montado en fábrica. Basta con seleccionar en un mando situado a la izquierda del volante cuál de los dos carburantes se desea para que el coche se adapte, automáticamente, a la opción deseada.

En principio, la opción lógica es hacerlo con GLP por su menor consumo y contaminaciones y, una vez agotado el depósito, pasar a gasolina. Tú no tienes que hacer nada si no lo deseas porque el cambio de un modo a otro es automático. Todo seguirá prácticamente igual, incluso las prestaciones porque la aceleración es prácticamente similar.

¿Puedes tú ir a un taller e instalar en tu coche ese kit? Por supuesto que sí, pero ten en que también tendrás que encontrar un hueco para instalar del depósito de GLP y otros elementos, además de asumir un coste en torno a unos 2.500 euros y perder la garantía oficial de Dacia. ¿Merece la pena?

Si todavía te quedan dudas, aquí te damos once razones que, seguro, inclinarán tu balanza hacia el lado del GLP:

  1. – La autonomía prácticamente se duplica. En el caso del Dacia Duster alcanza los 1.200 km
  2. – El precio del GLP (gas licuado de petróleo) en España es casi la mitad que el del litro de gasolina
  3. – Los coches con GLP disfrutan de la etiqueta ECO que concede la Dirección General de Tráfico española
  4. – El GLP tiene cada vez mayor aceptación en Europa. En la actualidad ya acapara el 3% del parque automovilístico
  5. – Emite un 68% menos de dióxidos de nitrógeno (NOx) que la gasolina
  6. – Contamina un 12% menos de CO2 que un vehículo similar de gasolina.
  7. – La red de suministro en España es de 690 puntos
  8. – Los vehículos con GLP son más valorados en el mercado de segunda mano.
  9. – La sonoridad es un 50% más baja que en un motor de gasolina
  10. – Emite un 99 menos de partículas respecto a un diesel
  11. – El mantenimiento de los vehículos con GLP es menor porque este combustible no deja residuos como sí ocurre con la gasolina y el diésel